viernes, 25 de mayo de 2018

25 DE MAYO DEL AÑO 2018



Por: Juan Rosi
En Argentina se conmemora un nuevo aniversario de la revolución de mayo. Es decir, se rememoran hechos y actos de gobierno, acaecidos hace doscientos ocho años.
Empero, esos acontecimientos no se explican con veracidad. A través de los medios de difusión se hace un panegírico de adjetivos calificativos y de palabras abstractas como por ejemplo “libertad”, en vez de referirse a libertades concretas y macizas, explicando cuáles fueron y en qué consistieron.
Cicerón (año 106 a 43 AC) definía al Derecho Natural con estos términos: es un derecho “inmutable” y “sempiterno”, “que llama al hombre hacia el bien con sus mandatos” y “lo aleja del mal con sus amenazas” y que “rige para las aves del cielo, para los peces del mar, y para los animales, plantas y hombres de la tierra.” Y “ni el senado, ni el imperio pueden derogarlo nunca.” El cristianismo, a su vez, define el Derecho Natural como la voluntad de Dios creador del hombre (hecho a su imagen y semejanza) y del universo, que es su eterna morada.
El Padre Nuestro dice de manera precisa: “Hágase tu voluntad, aquí en la tierra como (se hace) en los cielos.” 
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Estos conceptos previos nos permitirán valorar los versos del poeta Bar-tolomé Hidalgo, que nació y vivió en Montevideo (Uruguay) entre 1788 y 1823. Protagonista y testigo de lo ocurrido en Buenos Aires en 1810, Hidalgo se expresa así:
Hidalgo escribió este poema en 1820.

“En diez años que llevamos
De nuestra revolución
Por sacudir las cadenas
De Fernando el baladrón
¿Qué ventaja hemos sacado?
Le diré con su perdón,
Robarnos unos a otros,
Aumentar la desunión
Querer todos gobernar,
Y de facción en facción
Andar sin saber que andamos, 
Resultado en conclusión
Que hasta el nombre de paisanos,
Parece de mal sabor,
¡Y en su lugar yo lo veo
Sino un eterno rencor
Y una tropilla de pobres
Que metida en un rincón
Canta al son de su miseria
No es la miseria un mal son!”

Estos versos son la vocalización purísima de la resignación que se impuso a todos los pueblos de las Españas de América desde el poder del dinero, de poder ganar con su trabajo feliz y honrado “el pan nuestro de cada día.” Por eso los vecinos de Buenos Aires exclamaban el 25 de mayo de 1810: “el pueblo quiere saber de qué se trata.” Ese es el único hecho veraz de esa jornada.
¿Qué fue lo que había ocurrido? Es lo que tenemos el sagrado deber de referir a continuación, y que durante doscientos años se ha silenciado malignamente.
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Lo sucedido en mayo de 1810 tiene este origen: 
En 1806 los británicos herejes y maléficos que provenían de la isla europea llamada en esa época “la pérfida Albión” o “capital del satanismo”, conquistaron Buenos Aires. Asesinaron y violaron sin piedad, saqueando casa por casa de ese pacífico y católico ejemplar vecindario.
Su objeto era robar el Tesoro de la Real Hacienda (nombre que en aquella época designaba a un organismo similar al actual Banco Central de la República Argentina). Se llevaron cuarenta toneladas de monedas de oro, equivalentes en la actualidad a 88.000 dólares norteamericanos, que fueron paseadas por las calles de Londres, ciudad a la que arribaron en el navío Narcisus, procedente de Buenos Aires.
No quedó dinero alguno en la “Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre”: ni para pagar los sueldos a la administración pública, ni al Ejército argentino fundado por voluntarios en las heroicas jorna-das de la Reconquista (12 de agosto de 1806), y luego de la Defensa de Buenos Aires (5 de julio de 1807). Tampoco quedó dinero para las compras mínimas de los artículos de primera necesidad: pan, carne, leche, huevos, fru-tas y verduras. 
Fue por eso que el Virrey Cisneros dictó ingenuamente un Edicto de Li-bre Comercio con la Nación inglesa “para recaudar recursos para el fisco”, conforme lo disponía textualmente. Este comercio de importación de manufacturas y exportación de cueros regiría desde noviembre de 1809 hasta el 18 de mayo de 1810.
Yañiz y Agüero, síndicos del Consulado, firmaron un dictamen en contra: “De qué vale que lo que ahora se fabrica aquí cuesta cuatro y que con los artículos importados desde Londres se vendan a tres, si por la falta de trabajo que traerá el comprar manufacturas inglesas, no ganaremos ni siquiera uno. Así será imposible vivir.” Empero, estos sabios consejos para el futuro no fue-ron tenido en cuenta por Castelli y por Moreno, que eran asesores económi-cos y jurídico del Virrey Cisneros. 
Ocurrió entonces algo inesperado. El día 18 de mayo de 1810, fecha en que los comerciantes y usureros ingleses debían irse, llegaron tres buques de guerra ingleses. Las fragatas Misletoe, Mutin y Pitt apuntaron con sus cañones al puerto de Buenos Aires. Un jefe militar, secreto súbdito británico, depuso al gobierno; y Alexander Mackinon, presidente del Centro Comercial inglés Bri-tish Commercial Room, formó la Junta de Gobierno. Tres de sus integrantes eran súbditos británicos de incógnito y Mariano Moreno, abogado de los ingle-ses, el secretario.
El almirante británico De Courcy, que comandaba la escuadrilla inglesa que sitiaba a Buenos Aires, fue recibido en primera audiencia por la Junta a la que le exigió que el Edicto de Libre Comercio con Inglaterra y sólo con Inglaterra no tuviese fecha de vencimiento.
De esta manera, la primera bandera que la Nación argentina resolvió enarbolar en un acto de soberanía para exteriorizar su rebeldía e independen-cia, antes de que Belgrano crease la enseña patria, fue la bandera inglesa. 
Por su parte, el almirante británico Fabián se dirigió desde las murallas del Fuerte a los curiosos allí reunidos y en un mal hablado castellano dijo que Gran Bretaña se quedará vacía porque todos los ingleses vendrían a vivir a estas hermosas tierras.
Tal lo ocurrido el 25 de mayo de 1810. Semanas después todos los que habían luchado y obtenido las victorias de la Reconquista y la Defensa en 1806 y 1807, fueron asesinados sin juicio previo y sin piedad: Santiago de Liniers, Gutiérrez de la Concha, Felipe de Sentenach, Fray José de las Ánimas (Superior de la Orden Betlemita), Martín de Álzaga muchos otros. 
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Allí comenzó la involución hispanoamericana y argentina, tal cual lo relatan los versos de Bartolomé Hidalgo que hemos descripto. Involucionar significa achicarse y deformarse, perdiendo la religión católica que era el factor catalizador y determinante de nuestras vidas y de la vida de la nacionalidad.
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Con estas reflexiones reimpone elevar cada día con más fervor la Oración de Nuestro Señor Jesucristo y de de la Santísima Virgen María. Que la verdad se desvele

miércoles, 23 de mayo de 2018

TRADICIONALISTAS DE FALSA BANDERA. MODERNISTAS DISFRAZADOS DE CATÓLICOS.


Schneider es un línea media químicamente puro al estilo de Sarah... y hasta de Ratzinger (llamado con razón, el "papa" de los tontos).
Resistencia controlada de Schneider


Supongamos un reino en el que en el lugar del rey se ha impuesto un usurpador. El verdadero rey antes de su muerte tenía verdadero heredero, pero ese no consiguió llegar al poder. Tuvo que esconderse ante el usurpador y partir a un lugar seguro. Los súbditos fieles del rey esperan el retorno del verdadero heredero, pero no lo conocen. Pero, piensan que lo reconocerán fácilmente según sus hechos y palabras.
El usurpador está esperando el retorno del heredero del rey. Sabe que puede poner en peligro su efímero poder y posición. ¿Cómo conseguir que los súbditos descontentos se unan al verdadero heredero?
Así: presentará a algún siervo suyo como heredero válido, o uno de sus colaboradores más próximos. Ese hablará de modo muy parecido a lo que se esperaba del verdadero heredero, pero jamás pondrá en cuestión la falsa autoridad del intruso. Con esa maniobra el usurpador limará el movimiento de la resistencia que podría derrocarlo. Los descontentos tendrán su diversión pensando que hacen lo que deben al seguir a un rebelde controlado. Y el usurpador seguirá en su puesto.
El obispo Schneider enseña a los católicos cómo derrocar a los pastores malos y heréticos. Fieles entusiasmados e ingenuos piensan que esa es la solución, ocuparse con las propuestas del obispo Schneider.
Pero Schneider no es castigado por Francisco, ni destituido, ni limitados sus movimientos. Mientras que otros por menos han sido puestos fuera del combate.
El "obispo" Schneider es una resistencia falsa y controlada por Francisco. Francisco sigue en el lugar que no le pertenece.

Tomado de: http://catolicos-alerta.blogspot.com.ar

martes, 22 de mayo de 2018

¿HISPANIDAD VERSUS EUROPA?


Todas las ideas, cuando se insiste demasiado sobre ellas, corren peligro de convertirse en tópicos. Parece que la idea de la Hispanidad estuviese a punto de incurrir en ello a juzgar por el interés que está sintiendo cierto núcleo de espíritus “escogidos” en presentarla bajo formas verdaderamente extrañas, como, por ejemplo, la de contraposición diametral con la idea de Europa. Peligro grave también ésta para la idea de Hispanidad; porque, ¿quién sería el español dotado de arrestos suficientes para optar, en la alternativa Europa-Hispanoamérica, por el extremo americano? No es que dudemos del amor de España hacia su obra maestra, sino que anotamos, simplemente, cómo dicha opción vendría a suponer, para el español que tal hiciese, caso de ser correcto el planteamiento de la disyuntiva, el renegar de su propio ser histórico.
No se trata de hipótesis. En varias ocasiones hemos oído afirmar a personas de cierta responsabilidad que la obra de acercamiento entre España y los antiguos reinos españoles de América, emprendida por ciertos sectores espirituales de una y otra orillas del Atlántico, equivaldría a una verdadera deserción por parte de la nación española para con Europa. Se insiste en que España está en Europa y no en América, y que, por consiguiente, es en Europa y no en América donde residen y deben custodiarse sus más caros intereses. Sobre todo, en que la labor de acercamiento a Hispanoamérica traería como consecuencia inevitable —dicen ellos— un conflicto más o menos serio con Norteamérica, dado que la gran organización política sajona parece haberse reservado como esfera de influencia el territorio y la población de todas las repúblicas hispanoamericanas. Hasta aquí los europeístas, haciendo constar, por nuestra parte, que no hemos agregado por cuenta propia absolutamente nada.
Lo primero que es preciso definir ahora es la idea de Europa, porque será éste el único modo de evitar que se caiga en un funesto quid pro quo. Que, al acercarse España a América, deserta de Europa —dicen—. ¿Pero de qué Europa? Porque si es de aquella que brota de la Reforma y que recibe su consagración legal, que no legítima, en Westfalia, lo primero que se le ocurre pensar a todo el que tenga conciencia clara de los fenómenos históricos, es que de semejante Europa lo mejor es desertar. ¿Es que puede concebirse para España, en este caso, otra actitud que no vaya en contra de su dignidad nacional?
Si, por el contrario, se trata de lo que podríamos llamar la Europa eterna, la cosa cambia por completo. Los principios que engendraron esta Europa son los que quedaron concretados en el Edicto de Milán, primero, y luego, en la creación del Sacro Imperio. Son, por tanto, los que presidieron también el nacimiento y desarrollo de la América española. ¿Cómo, entonces, podría cobrar el acercamiento de España a Hispanoamérica, respecto de esta Europa, caracteres de deserción? Tendríamos entonces que admitir el absurdo de que los principios que provocan el nacimiento de una realidad son radicalmente incompatibles con los que la mantienen en el ser...
Pensemos un instante en la misión que, sin duda le compete a España en esta dolorosa encrucijada histórica: la de exponer e imponer los principios cristianos en la vida política de los pueblos. Exponerlos resulta mucho más fácil que imponerlos. Mucho más fácil y mucho menos útil. Su sola exposición por parte de España no ha de enderezar en lo más mínimo el curso temeroso que sigue la vida política europea; porque los poderosos de la tierra no suelen escuchar al que se presenta en condiciones materiales relativamente inferiores, incluso si, como en el presente caso, les aventaja en nobleza de abolengo espiritual. Las puras sugerencias españolas serán miradas con desconfianza por las potencias directoras de la política europea, si no con manifiesta hostilidad. Sería preciso, entonces, pasar de la mera exposición a la verdadera imposición. Y que no nos asuste la palabra. Sí; a la imposición de unos principios que traerán beneficios para todos; para quienes los impusiesen y para quienes, de buen o mal grado, se los dejasen imponer. Y aquí sí que tiene que entrar necesariamente en juego el acercamiento hispanoamericano. Es decir, que España debe procurar la unión cada vez más estrecha con América si quiere pasar de la simple exposición a la verdadera imposición en Europa de los principios que hicieron a Europa.
“Es que son ustedes un país muy especial”, le decía no hace mucho tiempo a un amigo nuestro un profesor norteamericano, que, por añadidura, tenía pujos de hispanista. Y esto lo decía porque nuestro amigo le enrostraba la injusticia implicada en insistir sobre los asesinatos cometidos durante el Movimiento liberador español cuando disculpaba los que se perpetraron en cierto país norte-europeo a raíz de la retirada de los ejércitos germánicos. No eran los asesinatos, era la especialidad del carácter español lo que provocaba la antipatía del profesor norteamericano; o hablando en claro romance castellano, era el espíritu español, eran las cualidades privativas del carácter español lo que le hacía justificar la inquina que sienten hacia España los capitostes de la política internacional, ya que es la especialidad o lo específico lo que constituye el manantial primero intrínseco de las cualidades distintivas de un ser. Esto nos debe servir de lección. España, sin fuerza material, sin posibilidades de imposición por parte suya no podrá encontrar más que desconfianza y antipatía de parte del mundo actual. Con fuerza material se hará oír a pesar de todo. Y esa fuerza es obvio que sólo la podrá encontrar en Hispanoamérica.
Es evidente que los doscientos millones de iberos podríamos contar con la posibilidad de imponer nuestro espíritu mucho mejor que veintiocho millones de españoles. Hoy día resulta necio y extemporáneo pretender que en el plano de las realidades políticas internacionales puede conseguirse cualquier cosa sin una fuerte base demográfica y una economía moderna y bien saneada. Una y otra cosas estarán por igual a nuestro alcance si se lleva a efecto la unión de España con América, una unión que ha de suponer naturalmente la de cada país de los hispanoamericanos con todos los demás. Claro está que los partidarios de un europeísmo a ultranza podrían respondernos que esas mismas fuerzas las podría encontrar España uniéndose con las demás naciones europeas, en especial con aquellas que, como Italia y Francia, pueden quedar incluidas junto con ella en el rubro común de la latinidad. Pero la respuesta no lograría adquirir jamás vigencia social. En la naturaleza misma de las cosas está que los elementos más aptos para unirse de modo duradero han de ser los que se encuentren mutuamente dotados de mayor afinidad. Por tal motivo, seria ridículo intentar establecer unión prescindiendo de la afinidad o, con mayor razón aún, yendo en contra de sus exigencias. Tal contubernio no podría sino engendrar monstruos. Las ramas no podrán mantenerse lozanas sino en comunión vital con la raíz. Pero que no se inquieten los europeístas. La Hispanidad no ha tenido ni tendrá jamás el más pequeño matiz agresivo. La unión mutua de todos los miembros de la familia hispánica no tiene como objetivo excluir la unión con los demás países, sino tan sólo el procurar que dicha unión se efectúe en las debidas condiciones.
No hay tampoco que ver en ello manifestación alguna de soberbia. Lo que pasa es que cada nación representa un peón insustituible en el ajedrez divino, y que, por consiguiente, cada cual se halla obligada a cumplir con una misión determinada. Esto trae como consecuencia que cada nación debe también buscar y hallar los medios necesarios para llevarla a cabo, so pena de hacerse reo de cierto pecado de infidelidad colectiva. Ahora bien; es preciso confesar que el proceso histórico de desarrollo de la comunidad hispánica que estamos presenciando no ha dado motivo alguno para que se le pueda tachar de exclusivista o xenófobo. Lo único que se pretende es que se respete por todos la libertad de asociación. Si las restantes comunidades culturales o raciales no intervienen abusivamente en nuestros asuntos particulares no tendrán nada que temer de parte nuestra; pero si, por el contrario, se entremezclan en lo que no les atañe, no deberán admirarse que la reacción revista ciertos caracteres. Y conste que las intervenciones abusivas pueden ser de muchos tipos, y que, a veces, las más arteras son las más irritantes.
Resumiendo: el desarrollo y fortalecimiento de la Hispanidad, lejos de significar el abandono por parte de España, de su idiosincrasia y misión europeas, ha de brindarle, de suyo, los mejores instrumentos para su feliz y pronta realización. España se dirige a Hispanoamérica para sacar de esa unión las fuerzas necesarias que han de permitir imponer en Europa la vigencia estable de los valores europeos. En otras palabras, para hacer que Europa vuelva a ser europea. Para que la Europa geográfica y al través de ella el mundo todo entero vuelva a ser, otra vez, Europa espiritual.
Rdo. Padre Osvaldo Lira, SS. CC. (Octubre de 1948 , revista "Alférez")

domingo, 20 de mayo de 2018

HOY OTRA VEZ MARCHAMOS POR LA VIDA


Hoy, a lo largo y ancho de Argentina, millones de personas se movilizaron a favor de la vida.
Como era de esperar no hubo disturbios ni daños. Nadie atacó ni agredió a las mujeres que pasaban con los pañuelos feministas, nadie impidió ni interrumpió la entrevista que se le estaba haciendo a una militante proaborto al lado del escenario principal.
Como siempre digo, las diferencias son mucho más que ideológicas, son humanas.




domingo, 13 de mayo de 2018

A 101 AÑOS DE LA ÚLTIMA MANIFESTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA A LA HUMANIDAD OCURRIDA EN FÁTIMA PORTUGAL


Hoy Domingo 13 de Mayo se conmemora los 101 años de los prodigiosos acontecimientos ocurridos en Fátima pequeña localidad de Portugal, cuando la Virgen María se presentó a los tres pequeños visionarios pastorcitos.
Decimos que estas fueron las últimas manifestaciones de la Virgen María, ya que así lo cree la Santa Iglesia de Dios; después de estos acontecimientos marianos, ocurrido en 1917 ya  la Santísima Virgen no se ha manifestado a la humanidad, puede ser, lo más probable, porque no se ha obedecido ni hecho caso alguno a sus pedidos, y que ni el Papa Pío XI, ni el Papa Pío XII cumplieron  de consagrar a Rusia a su Inmaculado Corazón, para que no se esparcieran los errores marxistas y materialistas ateos por el resto del mundo; tampoco la humanidad obedeció al pedido del rezo del Santo Rosario para conseguir la paz del mundo.
Desde este humilde blog queremos dejar en claro que todas las "consagraciones" que se han hecho son todas nulas y falsas 1° por haber sido hechas por impostores y no Papas católicos y 2° porque nadie lo ha realizado según el pedido de Nuestra Señora.
También queremos dejar en claro que la Virgen no se ha manifestado más después de los acontecimientos de Fátima, así lo confirma la Santa Iglesia de Dios. Por lo tanto todas las otras manifestaciones que han salido a la luz, son falsas o de ser verdad, son diabólicas ya que son ambiguas y presentan a la Virgen como una charlatana, embaucadora y reconocedora del sexteto de pseudos-papas- del Vaticanos Segundo;  -caso San Nicolas de los Arroyos en Argentina- Garabandal España, Akita en Japón, Medjugorje en Bosnia y así, cientos de manifestaciones falsas.


ORACIÓN 
A LA VIRGEN DE FÁTIMA

Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria

Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás estas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.
¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

sábado, 12 de mayo de 2018

PROFÉTICAS PALABRAS


"Las naciones tienen la obligación de preparar la máxima potencialidad militar que su población y riqueza les permitan, para poder presentarla en los campos de batalla, si la guerra ha llamado a sus puertas.
Los pueblos que han descuidado la preparación de sus fuerzas armadas, han pagado siempre caro su error, desapareciendo de la historia o cayendo en la más abyecta servidumbre. 
De ellos, la historia sólo se ocupa para recordar su excesivo mercantilismo, o los arqueólogos para explorar sus ruinas, descubriendo bellas muestras de una grandiosa civilización pretérita, que no supo cultivar las aptitudes guerreras de sus pueblos."

(Juan Domingo Perón. Conferencia del 10/06/1.944 al inaugurar la Cátedra de la Defensa Nacional en la Universidad Nacional de La Plata)

jueves, 3 de mayo de 2018

ARGENTINA HACIA UNA ESCALADA DE VIOLENCIA POCAS VECES VISTA.



Por: Juan Rosi
El hecho donde se atacó a la Comisaría 1ra de La Matanza y que resultara gravemente herida una suboficial de la Bonaerense, ¿constituye un hecho aislado, cometido por delincuentes comunes o estamos hablando de delincuentes organizados y con formación militar? 
¿Donde están los servicios de Inteligencia para alertar sobre este tipo de operaciones? 
¿Acaso no existen antecedentes sobre el robo de armas en distintas unidades militares y Policiales? 
¿Durante el gobierno kk no hubo militares de otros países preparando elementos insurgentes?
¿Existió el robo de armamento pesado de alguna unidad militar y que se tapó la información para que el pueblo no se enterara?
¿Operan en el país servicios de Inteligencia que el gobierno ha permitido con la finalidad de formar a nuestras instituciones armadas? 
¿Existen agitadores que quieren producir un verdadero polvorín en nuestra Patria? 
Algunas preguntas que pueden llevarnos a entender si nuestra Patria se encamina hacia una escalada de violencia y si el gobierno ha tomado dimensión de la problemática.

viernes, 27 de abril de 2018

EL PECADO MORTAL, SUS CONSECUENCIAS Y REMEDIOS




Para salvarnos, debemos rechazar con valentía el pecado y remover los obstáculos que acumulan a nuestro paso los enemigos de nuestra alma; vivir en la gracia santificante, cumplir los divinos mandamientos y rezar cada día.
Después del pecado original, para conseguir la salvación eterna, tenemos que luchar enérgicamente contra el pecado – que es el enemigo número uno y, en cierto sentido, el único que tenemos enfrente. Tenemos que luchar también contra el mundo, demonio y carne, que no cesan de acumular obstáculos en nuestro camino como amigos y aliados del pecado. Si el mundo, es decir, los hombres que viven sin tener cuenta de la Ley de Dios, el demonio y la carne son tan peligrosos y temibles, es únicamente porque vienen del pecado y conducen a él.
Nunca nos pondremos suficientemente en guardia contra este mortal enemigo de nuestra alma, por que por un solo pecado mortal, podemos perdernos eternamente. Tener un pecado mortal es mil veces peor que tener el SIDA, cáncer y lepra juntos.
Examinemos un poco lo que es el pecado mortal, cual es su malicia, cuáles son los daños que nos hace, qué armas y remedios tenemos para luchar y triunfar de él.

¿Qué es el pecado mortal?
El pecado mortal es una trasgresión voluntaria de la Ley de Dios en materia grave. Es una rebeldía contra Dios.
Dios tiene su Ley. En su infinita sabiduría ha sabido resumirla en los diez mandamientos. La Iglesia, con Divina autoridad ha añadido algunos otros, con el fin de hacernos cumplir con mayor facilidad y perfección los divinos preceptos.
Cuando el hombre, dándose perfecta cuenta de que lo que va hacer está gravemente prohibido por la ley de Dios o de la Iglesia, quiere hacerlo a pesar de todo, comete un pecado mortal que pone completamente de espaldas a Dios y le vincula a las cosas creadas, en las que coloca su último fin renunciando a la salvación eterna.

Para que un pecado sea mortal hay tres condiciones:
1) Advertencia perfecta por parte del entendimiento,
2) Consentimiento perfecto, o plena aceptación por parte de la voluntad.
3) Materia grave prohibida por Dios.

Los efectos inmediatos del pecado son:
1) Aversión a Dios del que se separa voluntariamente al despreciar sus mandamientos, y es lo que constituye lo formal o el alma del pecado;
2) Conversión a las cosas creadas mediante su goce ilícito, que constituye lo material o el cuerpo del pecado.
3) He aquí unos ejemplos de pecado mortal que conducen al infierno. San Pablo nos advierte: “Fornicación y cualquiera impureza o avaricia, ni siquiera se nombre entre vosotros, como conviene a santos, ni torpeza, ni vana palabra, ni bufonerías…Porque tened bien entendido que ningún fornicario, impuro avaro que es lo mismo que idólatra tiene parte en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con vanas palabras, pues por estas cosas descarga la ira de Dios sobre los hijos de la desobediencia. No os hagáis pues copartícipes de ellos” (Efesios 5, 3-7). Lo que dicen o hacen los pecadores no vale nada. NO debemos participar de sus locuras o aprobarlas.

Dios mismo nos advierte hablando de pecado graves: “NO os hagáis ilusiones. Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los maldicientes, in los que viven de rapiña, heredaran el reino de Dios”. (I Corintios. 6,9-11).

La malicia del pecado mortal
Ninguna inteligencia creada o creable podrá jamás darse cuenta perfecta del espantoso desorden que encierra el pecado mortal. Rechazar a Dios a sabiendas y escoger en su lugar a una vilísima criatura en la que se coloca la suprema felicidad y último fin envuelve un desorden tan monstruos e incomprensible, que sólo la locura y atolondramiento del pecador puede alguna manera explicarlo. El ejemplo de la pobre pastorcita de la que el rey se prendo y la desposó consigo, haciendo la reina, y que de pronto abandona el palacio real y se marcha en plan de adulterio con un miserable seductor, no ofrece sino un pálido reflejo de la increíble monstruosidad del pecado.
El mismo Dios, infinitamente bueno y misericordioso, que tiene entrañas de padre para todas su criatura s y que nos ha dicho en la sagrada Escritura (Ezequiel 33,11) , sabemos que por un solo que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, sabemos que por un solo pecado mortal:

a) Convirtió a millones de ángeles en horribles demonios para toda la eternidad.
b) Arrojó a nuestros primeros padres del paraíso terrenal, condenándoles a ellos y a todos sus descendientes al dolor y ala muerte corporal y ala posibilidad de condenarse eternamente aun después de la redención realizada por Cristo.
c) Exigió la muerte en la cruz de su Hijo muy amado, en el cual tiene puestas todas sus complacencias para redimir al hombre culpable (San Mateo 17,5).
d) Mantendrá por toda la eternidad los terribles tormentos del infierno en castigo del pecador obstinado.
e) Todo esto son datos de fe católica: es hereje quien los niegue. ¿Qué otra cosa podrá darnos una idea de la espantosa gravedad del pecado mortal cometido de una manera perfectamente voluntaria y a sabiendas?

Los efectos del Pecado mortal .
No hay catástrofe ni calamidad pública o privada que pueda comparase con la ruina que ocasiona en el alma un solo pecado mortal. Es la única desgracia que merece propiamente el nombre de tal, y es de tal magnitud, que no debería cometerse jamás, aunque con él se pudiera evitar una terrible guerra internacional que amenace destruir a la humanidad entera, o liberar a todas las almas del infierno y del purgatorio.
Sabido es que, según la doctrina católica – que no puede ser mas lógica y razonable para cualquiera que, teniendo fe, tenga además sentido común -, el bien sobrenatural de un solo individuo está por encima y vale infinitamente más que el bien natural de la creación universal entera, ya que pertenece a un orden ínfinitamente superior: el de la gracia y la gloria.
Así como sería una locura que un hombre se entregase a la muerte para salvar la vida a todas las hormigas del mundo – vale más un solo hombre sacrificase su bien eterno, sobrenatural, por salvar el bien temporal y meramente humano de la humanidad entera: no hay proporción alguna entre uno y otro. 
El hombre tiene obligación de conservar su vida sobrenatural, de vivir en la gracia a toda costa, aunque se hunda el mundo entero.

He aquí los principales efectos que causa el alma un solo pecado mortal voluntariamente cometido:
1) Pérdida de la gracia santificante que hacía el alma pura, santa e hija adoptiva de Dios heredera de la Vida eterna. Sin la gracia santificante nadie puede salvarse.
2) Pérdida de las virtudes infusas (caridad, prudencia, justicia, fortaleza, templanza) y de los dones del Espíritu Santo, que constituyen un tesoro divino, infinitamente superior a todas las riquezas materiales de la creación entera.
3) Pérdida de la presencia amorosa de la Santísima Trinidad en el alma, que se convierte en morada y templo de Satanás.
4) Pérdida de todos los méritos adquiridos (mediante las buenas obras) en toda su vida pasada, por larga y santa que fuera.
5) Feísima mancha en el alma, que la deja tenebrosa y horrible a los ojos de Dios. “El pecado, dice San Juan Crisóstomo, deja el alma tan leprosa y manchada que mil fuentes de agua no son capaces de lavarla”.
6) Esclavitud de Satanás. El que está en el pecado mortal es esclavo de Satanás “que es príncipe de los pecadores”, dice San Agustín.
7) Aumento de las malas inclinaciones. El pecador esta debilitado y no puede fácilmente resistir contra el mal, le cuesta mucho trabajo hacer el bien.
8) Remordimiento e inquietud de conciencia, el que está en pecado mortal no tiene tranquilidad y paz en su alma ni en su familia, ni en su trabajo.
9) Reato, es decir merecimiento de pena eterna. El pecado mortal es el infierno en potencia, es decir, el que está en pecado mortal puede en cualquier momento caer en el infierno para siempre.
Como se ve, el pecado mortal es como un derrumbamiento instantáneo de nuestra vida sobrenatural, un verdadero suicidio del alma a la vida de la gracia Y pensar que tantos y tantos pecadores lo cometen con increíble facilidad y ligereza , no para evitarle al mundo una catástrofe lo que sería ya gran locura-, sino por un instante de placer bestial, por unos miserables pesos que tendrán que dejar en este mundo, por un odio y rencor al que no quiere renunciar y otras mil bagatelas y niñerías por el estilo!
Realmente tenía razón San Alfonso de Liborio cuando decía que el mundo le parecía un inmenso manicomio en el que los pobres pecadores habían perdido por completo el juicio. Y, con razón también, la piadosísima reina Blanca de Castilla le decía a su hijo San Luis, futuro rey de Francia: “Hijo mío, preferiría verte muerto que cometer un solo pecado mortal.” Es impresionante la descripción que hace Santa Teresa del estado en que queda un alma que acaba de cometer un pecado mortal”. (A ella se lo hizo ver Nuestro Señor de una manera milagrosa); “no sería posible a ninguno pecar, aunque se pusiesen a mayores trabajos que se que se pueden pensar por huir de las ocasiones”, (Moradas primeras, c.2)

¿Cómo podemos evitar el pecado mortal?
El que quiere asegurar la salvación eterna de su alma, nada tiene que procurar con tanto empeño como evitar a toda costa la catástrofe del pecado mortal.
Sería gran temeridad e increíble ligereza seguir pecado tranquilamente confiando en realizar más tarde la conversión y vuelta definitiva a Dios. En gran peligro se podría ese pecador de frustrar esa esperaza tan vana e inmoral. La muerte puede sorprenderle en el momento menos pensado, y se expone, además, a que la justicia de Dios determine substraerle, en castigo de tan manifiesto abuso, la gracia eficaz del arrepentimiento, sin la cual le será absolutamente imposible salir de su horrible situación. Si diera cuenta el pecador del espantoso peligro a que se expone, no podría conciliar el sueño una sola noche a menos de haber perdido por completo el juicio.
He aquí, indicados nada más, algunos de los medios más eficaces para salir del pecado mortal y no volver jamás a él:
1) Asistir al santo Sacrificio de la Misa. “por que nos obtiene la gracia del arrepentimiento, nos facilita el perdón de los pecados. ¡Cuantos pecadores, asistiendo a Misa, han recibido allí la gracia del arrepentimiento y la inspiración! de hacer una buena confesión de toda su vida”! (R. Garrigou-Lagrange, el Salvador, ed. Patmos, pág. 463).
2) Confesión y comunión frecuente, con toda la frecuencia que sea menester para conservar y aumentar las fuerzas del alma contra los asaltos de la tentación. Por la salud del cuerpo tomaríamos con gusto todos los remedios y medicinas que el médico nos mandara. L salud del alma vale infinitamente más.
3) Reflexionar todos los días un ratito sobre los grandes intereses de nuestra alma y de nuestra eterna salvación. La lectura diaria meditada de la vida de los santos ayuda mucho. (Hay unos libros fundamentales: S. Francisco de Sales; Introducción a la Vida devota; S. Alfonso de Ligorio, preparación para la muerte; El gran medio de la Oración).
4) Oración de súplica pidiéndole a Dios que nos tenga de de su mano y no permita que nos extraviemos. El Padrenuestro bien rezado y vivido, ayuda mucho.
5) Huida de las ocasiones. El pecador está pedido sin eso. No hay propósito tan firme ni voluntad tan inquebrantable que no sucumba. Con facilidad ante una ocasión seductora. Es preciso renunciar si contemplaciones a los espectáculos inmorales (se comete, además, pecado de escándalo y cooperación al mal, contribuyendo con nuestro dinero a mantenerlos amistades frívolas y mundanas, conversaciones torpes, revistas o fotografías obscenas, películas, Internet, la caja de todos los vicios etc. Imposible mantenerse en pie si no se renuncia a todo eso. La felicidad inenarrable que nos espera eternamente en el cielo bien vale la pena de renunciar a esas cosas que tanto nos seducen ahora, sobre todo teniendo en cuenta que por un goce momentáneo nos llevarían a la eterna ruina.
6) Devoción entrañable a María, nuestra dulcísima Madre, abogada y refugio de pecadores. Lo ideal sería rezarle todos los días el Santo Rosario, que es la primera y más excelente de las devociones marianas y grandísima señal de predestinación para que lo rece devotamente todos los días; pero, al menos, no olvidemos nunca las tres avemarías al levantarnos, acostarnos y a experimentar la tentación, para que nos alcance la victoria.

sábado, 21 de abril de 2018

RECHAZÓ EL ABORTO POR VIOLACIÓN: "MI VIOLADOR ERA EL CULPABLE, NO MI HIJA"



Jerusha Klayman-Kingery era una joven de 19 años cuando fue víctima de una violación. Sin embargo, a pesar del sufrimiento por el que pasaba se negó al aborto: “el violador es el culpable. El bebé es una criatura inocente”


En su testimonio, publicado en el sitio web provida Salvar El 1, Jerusha señaló que, a pesar de crecer en un hogar cristiano, enfrentó diversas dificultades en casa pues, lamenta, “faltaba el amor”.
Ese vacío, recuerda, lo trató de llenar “buscando la atención y el afecto de los hombres, bebiendo y celebrando fiestas. Durante años, ésta fue mi fachada, pero por dentro estaba vacía”.
Pero para sus 17 años, “tuve un encuentro con Jesucristo y entregué mi vida al Señor”.
“Yo era virgen y en ese momento hice una promesa a Dios: que permanecería virgen hasta el matrimonio y me alejaría de mi vida pasada: de la bebida, de las fiestas y de esa búsqueda del afecto de los hombres”.
Dos años después, trabajando en un IHOP, popular cadena de restaurantes en Estados Unidos, conoció a un hombre que “parecía muy agradable”.
Debido a que era en esos días “muy ingenua”, aceptó ir a casa con aquel hombre. Pero una vez dentro, él sacó un arma y la puso sobre la mesa.
“En aquel momento estaba aterrorizada. Me paralicé”.
“En aquel momento solo pensaba en cómo escaparme. En mi cabeza se oía un solo grito: ‘¡Corre! ¡Corre!’. Pero el miedo se había adueñado de mi cuerpo y parecía haberme quitado toda fuerza muscular”.
“Nunca imaginé que alguna vez estaría en aquella situación. Sentí que nunca iba a terminar. Me sentía como una niña pequeña despojada de todo poder de reacción. El tiempo se detuvo, los ruidos se desvanecieron”, señala Jerusha.
En los días siguientes, recuerda, vivió una “terrible pesadilla”.
“En el interior, estaba lidiando con un dolor oculto. Estaba enojada. Estaba dolida. Me culpaba a mí misma. Culpaba a Dios. Ya no encontraba valor a mi vida. Estaba completamente rota”.
Y seis semanas después, debido a un intenso malestar que relacionaba al estrés, descubrió que estaba embarazada.
“Innumerables lágrimas acompañaron las muchas emociones de brotaban de mi corazón. Miré mi estómago y puse mis manos encima del abdomen. Allí había un bebé de seis semanas de vida”.
Con el paso de los meses, indica, “mi actitud y mi corazón cambiaron. Empecé a confiar en Dios y a creer que había un propósito detrás de todo esto”.
“Antes, mi relación con Cristo había sido muy superficial. Admirablemente, fue durante este tiempo cuando mi trato con Dios creció hasta un nivel que yo nunca había conocido”.
En ese tiempo, lamenta, “personas muy cercanas me decían que ‘entenderían’ que yo abortara, incluso ofrecían su ayuda para que lo hiciera”. Pero ella lo rechazó.
“¿Cómo puede justificarse la muerte de bebé por el acto cruel de un hombre que sabía lo que estaba haciendo? El violador es el culpable. El bebé es una criatura inocente”, subraya.
Jerusha decidió dar en adopción a su bebé, pues “quería un hogar estable para ella y unos padres que pudieran darle tiempo y cariño”.
“Hoy, estoy casada con un hombre increíble que adora a mi primera hija. Juntos hemos tenido otras dos niñas y un niño”.
Actualmente, Jerusha es presidenta de la organización “As His Miracle Grows” (Como su milagro crece), y da conferencias y formación para jóvenes junto a su esposo.
Visto en: http://www.diariomovil.info

martes, 17 de abril de 2018

DIRECTIVAS DEL GRAN MAESTRE DE LA MASONERÍA A LOS "OBISPOS CATÓLICOS" QUE HAYAN DADO SU FIRMA A ALGUNA DE LAS LOGIAS (En Argentina tenemos entendido que desde hace más de medio siglo, para llegar al "episcopado" uno de los requisitos es ser Masón)

Directivas del Gran Maestro de la masonería a los Obispos masones: puestas en práctica desde 1962 (aggiornamento del Vaticano II), reelaboradas en 1993 como proyecto progresivo para la fase final. Todos los masones infiltrados en la Iglesia católica deben acogerlas y realizarlas. (Estas directivas han sido publicadas en el libro de Don Luis Villa: “la Masonería y la Iglesia Católica”. Editorial Civiltá, 2008, pp.16-24).


1- Destronad definitivamente cada imagen de la Iglesia, comenzando por la de San Miguel Arcángel, Patrón de la Iglesia Católica, afirmando que distraen de la adoración de Cristo.
2 - Suprimid los ejercicios penitenciales de Cuaresma, como la abstinencia de carne de los viernes, así como la práctica del ayuno. Impedid los actos de mortificación, que deben ser reemplazados por actos de alegría, de felicidad y de “amor al prójimo”. Decid que los méritos de Cristo son suficientes haciendo que los esfuerzos humanos sean peligrosos, pues pueden interpretarse como falta de fe en Dios. Predicad que debemos tomar en serio la preocupación por nuestra salud estimulando el consumo de carne, especialmente la de cerdo.
3 - Encargad a los pastores protestantes reexaminar la Misa y de desconsagrarla. Sembrad dudas sobre la Presencia Real en la Eucaristía y confirmad con mayor cercanía a las tesis protestantes, que sólo se trata de pan y vino bendecidos, y en cuanto tales, debe entenderse como puro símbolo. Diseminad las más implacables dudas de protestantes liberales progresistas en los seminarios y en las escuelas. Fomentad el ecumenismo como camino hacia la amistad. Acusad de desobediencia a aquellos que continúen creyendo, tradicionalmente, en la Presencia Real.
4 - Prohibid, de hecho, haciendo creer que lo es también de derecho, la liturgia latina clásica (el llamado rito “Tridentino”), con todas sus derivaciones de adoración y cánticos, ya que transmiten un sentido de misterio y de deferencia. Presentadles como ligados a la imaginación. Los hombres dejarán de estimar a los sacerdotes personas de inelegancia y cultura superior, de respetarlos como portadores de los divinos misterios.
5 - Estimulad a las mujeres a no cubrirse la cabeza con el velo; en la iglesia, los cabellos son “sexy”. Imponed a las mujeres como lectoras, y presentad como necesidad democrática que se conviertan en sacerdotisas. Fundad movimientos para la liberación de la mujer: Impulsadlas para que entren en la iglesia con vestidos desaliñados, para que se sientan como en su casa. Esto disminuirá la importancia de la Misa.
6 - Convenced a los fieles de no recibir la Comunión de rodillas. Decid a las monjas que deben prohibir a los niños de mantener las manos juntas, antes y después de la Comunión, diciéndoles que Jesús los ama tal como son, y los quiere ver siempre cómodos. Eliminad las genuflexiones en la iglesia y el quedar de rodillas. Retirad los reclinatorios. Decid a la gente que deben testimoniar la propia fe actuando a su manera, o a lo máximo, en posición erguida.
7 - Eliminad la música sacra, en particular el órgano. Introducid la guitarra, arpa judía, tambores, pataleo (hacer ruido con los pies!) o “sagradas” risotadas en la iglesia. Esto distraerá a la gente de la oración personal y de las conversaciones con Jesús. Negad a Jesús el tiempo de llamar a los niños a la vida religiosa. Ejecutad, alrededor del Altar, danzas litúrgicas con vestimentas excitantes y, teatros y conciertos.
8 - Quitad el carácter sagrado a los cantos a la Madre de Dios y a San José. Enseñad que estas veneraciones son idolatría. Ridiculizad a los que persisten. Introducid cantos protestantes modernos. Esto dará la impresión que el protestantismo liberal-progresista es la verdadera religión, o al menos que es igual al Catolicismo.
9 - Eliminad todos los himnos: aún aquellos a Jesús que hacen pensar en la serenidad que deriva de la vida de mortificación y de penitencia por Dios, ya desde la infancia. Introducid cantos nuevos como para convencer a la gente que los precedentes eran falsos. Aseguraos que en cada Misa se cante aunque sea un canto en el cual no se mencione a Jesús y que en su lugar se hable del amor entre los hombres. La juventud se entusiasmará al sentir hablar de amor por el prójimo. Predicad el amor, la tolerancia y la unidad. Que no se mencionen a Jesús, prohibid cada anuncio de la Eucaristía.
10 - Volviendo a lo que he dicho en el punto 1, no os limitéis a sacar las imágenes de la iglesia. 
Retirad todas las reliquias de los altares y, seguidamente, los altares mismos. Sustituidlas con mesas paganas, no consagradas, que puedan ser usadas para sacrificios humanos en el curso de ceremonias satánicas. Eliminad las leyes canónicas que obligan a celebrar únicamente en altares conteniendo reliquias.
11 - Interrumpid la práctica de celebrar Misa, en dirección del tabernáculo. No admitáis ningún tabernáculo sobre altares que son usados para la celebración de la Misa. La mesa debe tener el aspecto de una mesa de cocina. Debe ser trasportable para mostrar que no es para nada sagrada, sino que debe servir para muchos usos, como por ejemplo, para conferencias. Más aún, colocad al menos una silla a tal mesa. El sacerdote debe tomar lugar para indicar que, después de la Comunión él descansa como después de haber comido. El sacerdote nunca debe hacer genuflexiones ni permanecer arrodillado. En las comidas, en efecto, uno nunca se arrodilla. La silla del cura debe estar colocada en el lugar que pertenece al tabernáculo. Estimulad a los fieles a que tengan hacia el sacerdote los sentimientos de veneración y adoración que deberían tener hacia la Eucaristía, y a que, como “buena cosa y justa”, le obedezcan como si fuese Jesús en persona. Colocad el Tabernáculo en otro lugar, fuera de la vista.
12 - Haced desaparecer los santos del calendario. Prohibid a los sacerdotes predicar sobre los santos, salvo sobre aquellos citados en la Biblia. Explicad que esto es en consideración a los protestantes que eventualmente pudieran estar presentes en la iglesia. Evitad todo aquello que pueda molestar a los mismos.
13 – En la lectura del Evangelio omitir la palabra “Santo”. Por ejemplo: en vez de “Evangelio según San Juan”, decid “Evangelio según Juan”. Esto inducirá a no venerarlo más. Escribid continuamente nuevas traducciones de la Biblia, que no serán peores de las usadas por los protestantes. Omitid el adjetivo “SANTO” en la expresión “Espíritu Santo”. Esto abrirá el camino. Evidenciad la naturaleza “femenina” de Dios”, como una madre llena de ternura. Eliminad el uso del término “Padre”.
14 - Haced desaparecer todos los devocionarios y libros de piedad personales y destruidlos. En consecuencia desaparecerán también las letanías del Sagrado Corazón, las de la Madona, las de San José y las preparaciones a la Comunión, así como el agradecimiento de la post comunión.
15. Haced desaparecer también las imágenes de los ángeles. ¿Por qué tener en nuestro camino las representaciones de nuestros enemigos? Para las buenas noches contad mitos o historietas.
16. Suprimid el exorcismo menor para expulsar los demonios. Empeñaros en esto, afirmando que los diablos no existen, explicad que son sólo un artificio literario para definir el mal, visto que, sin un adversario, las historias no son interesantes. En consecuencia la gente dejará de creer en el infierno, o deducirá que no podrán caer nunca en él. Finalmente, si se les repite que más que nada consiste en la lejanía de Dios, pensarán, que si existe, la vida allí debe ser parecida a la de la tierra.
17. Enseñad que Jesús era solamente hombre, que tenía hermanos y hermanas y que odiaba a los potentados. Explicad que amaba la compañía de las prostitutas y que no sabía qué hacer de las iglesias y sinagogas. Decid que en su vida equivocada, invitó a desobedecer al clero. Definidlo a menudo como un “Gran Maestro”. En el discurso no consideréis la victoria sobre la cruz, por el contrario, presentadla como un fracaso. 
18. Recordad que podéis inducir a las religiosas a traicionar su vocación estimulando su vanidad con el halago de su atractivo y belleza, lo que naturalmente las llevará a cambiar sus hábitos arrojando los rosarios. Revelad al mundo que en sus conventos hay conflictos y disidencias. Esto disminuirá las vocaciones. Decidles que no serán aceptadas si no renuncian a los hábitos. Entre los fieles, desacreditad las vestimentas eclesiásticas.
19. Quemad todos los catecismos. Decid a los catequistas que enseñen que el mejor modo de amar a Dios es amarlo en sus criaturas. Amarlo abiertamente es testimonio de madurez. Haced que el término “sexo” se vuelva una palabra de uso diario y corriente en las clases y en los cursos de religión. Haced del sexo una nueva religión. Introducid en las lecciones de religión imágenes sexuales, crudas y explícitas, con el fin de enseñar a los pequeños la realidad. Estimulad a las escuelas para que estén siempre atentas en todo lo relativo a la educación sexual. Introducid tal materia sirviéndoos de vuestra autoridad episcopal. Así los padres no se opondrán y los pocos que lo hagan pasarán por excéntricos y/o rebeldes.
20. Sofocad las escuelas católicas, impidiendo las vocaciones religiosas femeninas. Decid a las Religiosas que son trabajadoras sociales mal pagadas y que la Iglesia está en camino de eliminarlas. Insistid en que los educadores laicos de escuelas católicas deben recibir los mismos sueldos que los de las escuelas públicas. Emplead maestros no católicos y/o en pecado mortal público. Los sacerdotes deben recibir igual remuneración que la que reciben el resto de los profesores. Todos los sacerdotes deben abandonar las sotanas, de manera a ser aceptados por todos. Ridiculizad a aquellos que las sigan usando.
21- Aniquilad el papado destruyendo su Universidad. Desvinculadla del Vaticano, diciendo que de esta manera podrá ser subsidiada por el gobierno. Para promover el ecumenismo, sustituid los nombres religiosos de los institutos por nombres profanos. Por ejemplo, en vez de Escuela “Inmaculada Concepción” decid: “Nueva Escuela Superior”. Cread en todas las diócesis, órganos de ecumenismo y aseguraos de que estén controlados por protestantes. Anunciad que la autoridad competente la constituyen los Obispos locales, y explicad a la gente que las enseñanzas papales son sólo temas de conversación, que lo que cuenta en realidad, es el magisterio de las conferencias episcopales.
22 – Combatid la autoridad papal, poniendo límites de edad a su ejercicio. Reducidla poco a poco, explicando que se trata de preservarlo del exceso de trabajo.
23 – Sed audaces. Debilitad el papado, reforzando cada vez más las Conferencias Episcopales e introduciendo Sínodos permanentes. Tomad como modelo de referencia la situación inglesa, donde el monarca reina pero no gobierna, y hasta obedecen a las Cámaras. Seguidamente, reproducid la misma situación a nivel de las diócesis y de las parroquias. De este modo, se originará tal confusión y un tal odio que los cardenales abandonarán la iglesia enseguida; y la iglesia, entonces, será democrática. Surgirá la “Iglesia Nueva”.
24 – Reducid las vocaciones sacerdotales. Haced que los laicos pierdan todo temor reverencial por esto. El escándalo público de un sacerdote desbaratará innumerables vocaciones. Alabad públicamente a los sacerdotes que, por amor a una mujer, han sabido abandonar todo, definiéndolo como a un héroe. Honrad a los sacerdotes reducidos al estado laical, como a auténticos mártires oprimidos. Condenad como escándalo deban darse a conocer y publicarse los nombres de nuestros compañeros sacerdotes masones. Sed tolerantes con la homosexualidad del clero. Decid como burlándoos que los sacerdotes sufren de soledad.
25 – A causa de la escasez del clero, empezad a cerrar iglesias. Elogiad tal práctica como medida económica. Explicad que Dios escucha los rezos en todas partes. La gente recriminará a las iglesias por extravagantes despilfarros de dinero. Cerrad, antes que nada, aquellas en las que se practica la piedad tradicional.
26 – Utilisad Comisiones de laicos y sacerdotes débiles en la fe para hacer condenar cada aparición de María y cada aparente milagro. Servíos de nuestros colegas, hábiles en las artes ocultas o en estafar, para organizar falsos milagros. Señalad a todos los videntes, verdaderos o falsos, como desobedientes a la autoridad eclesiástica.
27 – Elegid un antipapa. Afirmad que él unirá a protestantes y a hebreos a la Iglesia. Si se diera derecho de voto a los obispos, podría ser elegido un antipapa. Entonces, serían electos muchos antipapas. Eventualmente, se instalará uno de compromiso.
28 – Suprimid la confesión antes de la Comunión, a los escolares del segundo y tercer año. Así, creciendo, estarán acostumbrados a no practicarla. La confesión desaparecerá. Introducid la confesión comunitaria silenciosa con la absolución en grupo. Explicad que esto se hace por la falta de sacerdotes.
29 – Haced distribuir la Comunión a mujeres y laicos. Comenzad dando la comunión en la mano como lo hacen los protestantes. Explicad que Cristo lo hacía de la misma manera. Recoged hostias onsagradas para las “misas negras” en nuestros templos. En lugar de la Comunión personal, dad copones de hostias no consagradas para llevarlas consigo a la casa. Colocad distribuidores automáticos de hostias para las comuniones. Haced que las personas en la iglesia se desplacen para cambiar signos de paz y que no hagan el signo de la cruz.
30 – LUEGO DE LA INSTALACIÓN DEL ANTIPAPA, DISOLVED LAS ASAMBLEAS EPISCOPALES DIOCESANAS Y PARROQUIALES. Prohibid que se cuestionen estas disposiciones. Acusad de desobediencia a todos aquellos que lo hagan.
31 – CONFERID AL ANTIPAPA EL MÁXIMO PODER DE ELEGIR SUS PROPIOS SUCESORES. Ordenad a todos llevar el “signo de la Bestia” (que obviamente, no llamaréis así), bajo amenaza de excomunión, y de denunciarlos al “Brazo secular” tan pronto como sea posible. . El signo de la Cruz no debe ser transmitido ni hecho sobre las personas. No hay que bendecir más. Hacer el signo de la cruz debe ser considerado un acto nefasto de idolatría y desobediencia.
32 – Declarad que todos los dogmas, salvo la infalibilidad papal, son de libre opinión. Proclamad que Jesucristo ha sido un revolucionario fracasado. Anunciad que el verdadero Cristo llegará pronto, y que hasta ese momento solo debe ser obedecido el Antipapa. 
33 – Ordenad a todos los súbditos del papa combatir una guerra santa contra todos los integralismos y para extender la única religión mundial. Conquistad sin piedad el mundo. Todo esto traerá a la humanidad cuanto ha anhelado ardientemente: “la edad de oro de la paz”.

martes, 10 de abril de 2018

¿ABORTO O PENA DE MUERTE PARA MILLONES DE ARGENTINOS?



Hoy tratan sobre la ley del "aborto", pero ver las mujeres que se encuentran frente al Congreso pidiendo por su aprobación y los medios decir que ese es el pueblo, ¡en verdad la Argentina está pasando por un estado de locura casi sin retorno! Todos los medios atribuyéndose tiránicamente la voz del pueblo, solo han mostrado e incidido para que se apruebe la muerte de un "ser" que se está gestando en el vientre de una mujer. Pero también es necesario decir, que no solo se gesta en el vientre de una mujer, sino que nadie cuenta con la voluntad del hombre, ya que es totalmente ignorado para que opine en este caso; recordemos que también es la otra parte para que haya concepción, a pesar de los adelantos de la ciencia. Argentina se ha transformado desde hace muchos años en un país donde la sociedad se autodestruye, en una sociedad que solo valora la muerte y festeja la muerte de sus ciudadanos. Lo vemos en cada fecha que se la denomina "el día de la memoria", para esa fecha solo se exalta a los asesinos y se los muestra como héroes, ahora se quiere imponer la "pena de muerte" para niños por nacer ¡sería interesante que las madres de quienes impulsan esta verdadera locura, hubiesen abortado, así nos habríamos evitado tener que lamentar legalizar el aborto! Repito, es la pena de muerte de millones de argentinos. Pero ¡cuando uno dice que se tendría que imponer la pena de muerte para asesinos, violadores y otras yerbas, estas mismas se oponen en form tajante! Espero que los argentinos de bien tengamos la capacidad de salir de estos locos, de estos verdaderos asesinos, que solo buscan la disolución de nuestra Patria!